Ready Player One (2018), Steven Spielberg

Mi vuelta al mundo de las críticas de cine debía tener un motivo especial, y vaya que si este es especial… Cuando vi el trailer de ‘Ready Player One’ me llamó mucho la atención, tanto, que decidí leerme el libro.

Sí, sí, lo se, esto es una página de series y cine, ¿pero no son los libros la mayoría de sus antecesores? A lo que íbamos. Libro/guión futurista y ochentero a la vez, de la mano del mismísimo Steven Spielberg? Éxito asegurado. ¿Lo malo? El hype que crea y los batacazos emocionales que conlleva…

Para aquellos que aún no sepan de qué va ‘Ready Player One’, os dejo un trailer y una mini sinopsis: básicamente, Halliday, creador del videojuego/realidad virtual más grande del mundo, tanto que hasta la gente hace vida allí, muere. Su última voluntad es dejar 3 llaves escondidas que llevarán al ‘huevo de pascua’ escondido en su mundo virtual, Oasis. El que las encuentre será el propietario de Oasis. Para encontrar esas llaves y llegar al huevo, habrá que meterse en la cabeza de Halliday que sigue atrapada en el mundo de los ochenta, y por tanto, dentro de la cultura de ese momento. Cuantas más películas, libros, juegos y referencias de ese mundo sepáis, mejor.

Aviso a navegantes, si no queréis spoilers, no sigáis adelante…

Pude ver la película este sábado pasado y si hasta hoy no me he decidido a escribir es por una muy buena razón. Si bien es cierto que salí muy decepcionada de la sala de cine, estos días me han dado lugar a sopesar todos mis prejuicios.

Si vais a ver la película porque os habéis leído el libro y tenéis muchas ganas de ver el mundo de Oasis creado por Halliday, ateneos a las consecuencias. La película, a pesar de contar con el escritor Ernest Cline, autor del libro, no tiene nada que ver con la novela. Sí, habéis leído bien. Una cosa es saltarse alguna prueba y modificar alguna que otra cosa y otra muy distinta es coger dos ideas dentro del libro y eliminar absolutamente todo lo demás.

Prácticamente lo único que no tocan es que el largometraje es sobre Oasis, el mundo creado por Halliday, que existe un huevo de pascua por encontrar, los nombres de los personajes y poco más. ¿Porqué tanto cambio? Ni las personalidades de los 5 protagonistas persisten ni, aún cambiando el tipo de pruebas, consiguen llegar a tantas como en el libro… Cada llave da otra prueba, no aparece la puerta mágicamente delante de los ojos del que la encuentra. Todo demasiado facilón.

Esto me da pie a reflexionar la importancia de saber vender algo en el mundo cinematográfico… si bien es cierto que ya me imaginaba que cambiarían algunas cosas para hacerla más del ‘mundillo adolescente’, esto ya es pasarse. Todos aquellos que hayáis leído el libro me entenderéis cuando veáis el largometraje dirigido por nuestro querido Spielberg.

Volviendo sólo a la película, sin tener en cuenta el destrozo de una buena novela futurista/ochentera llena de referencias, tampoco se sostiene por sí sola. Agujeros en el guión, que además está poco cuidado y es algo infantilón. Pruebas demasiado sencillas y un olvido de lo que puede llegar a ser intentar entender o empatizar con un personaje. Al ir todo tan deprisa, por lo menos yo, no conseguí meterme en la piel de Parzival, además de que para dar más importancia a los personajes secundarios e intentar que todos se igualen en la película, hacen que nuestro protagonista parezca un auténtico patán.

¿Por qué digo todo esto? Nuestro protagonista, Parzival, es estudiante, listo y para nada rico. En toda la película da la sensación de que puede hacer lo que quiera (al menos en el mundo de Oasis), teniendo desde el minuto uno el flamante coche de Regreso al futuro. 

Perdona, ¿qué? Parzival, alias Wade Watts, es un adolescente marginal, que lo único que puede hacer dentro del mundo de Oasis es chatear con su amigo Hache mientras además, atiende a la escuela. No tiene suficiente dinero para vagar por todos los planetas, así que lo único que hace además de esas dos cosas, es estudiar de cabo a rabo el Almanaque de Anorak, libro escrito por Halliday donde escribe de alguna manera sus memorias. Algo sumamente necesario para entender todas las referencias para las diferentes pruebas (6 concretamente, no 3 como en la película…).

No sólo eso, en la película parece que lo tengan que estar salvando, cosa que en el libro no tiene nada que ver. Parzival, por sí sólo, hace muchas de las cosas que en la película se apropian diferentes personajes. Entiendo que un largometraje no de para tanto y que no puedan transcurrir tantísimos meses como pasan en el libro… pero existen muchísimas formas de hacer entender al espectador otros valores.

La soledad es una parte principal dentro de la novela, algo que hasta más de la mitad de libro no pasa a convertirse en otra cosa. Parzival / Wade Watts es un chico que no sabe vivir en el mundo real, no tiene amigos a no ser que sea a través de Oasis, y aún así, sólo considera que tiene uno en concreto. Todo cambia hasta que se van acercando más hacia el final de La Cacería, cuando comprende lo que de verdad importan las personas. No sólo eso, es el mismísimo Ogden Morrow, segundón de Halliday, que se lo hace comprender cuando, ojo al dato, invita a los 4 de arriba de la lista (sí, no 5, ya que uno de ellos muere).

Dejando todo eso a un lado, que es tema de guión y percepción, la película tampoco tiene mucho por si misma. Intentan que el espectador se lo pase bien, metiéndole en el mundo de Oasis, esperando que simpatice con el protagonista y además, hace que todo termine en ese final feliz que nos imaginamos al llegar a la sala. Un poco pastelosa para mi gusto y sinceramente, explicada a trompicones. Al final, hay un aspecto concreto que si no te lo dicen, ni sabes qué ha pasado ni entiendes cómo y cuándo ha ocurrido todo, un punto de guión inconexo. Como no te lo hemos explicado, pues te lo soltamos al final, pim pam.

En definitiva, que este es el tipo de adaptación de los que los lectores de libros del estilo no querríamos llegar a ver nunca. Y ahora viene cuando los que no suelen leer este tipo de libros nos dicen que no vayamos a ver el largometraje si sabemos que saldremos decepcionados… Aquí viene mi respuesta:

Una cosa es saber que saldrás decepcionado de la sala del cine, porque sabes que un libro de 600 páginas no puede ser condensado en 2 horas y poco de película para que salga absolutamente todo, y otra muy diferente es que cambien el libro por completo, que ni siquiera la esencia se mantenga, que lo quieran hacer como algo posible de vender al mayor público posible y se coman absolutamente toda la trama para explicarla, no sólo como a ellos les conviene, sino también, omitiendo la mayor parte de cosas posibles, o lo que es peor, dejando algunas cosas pero cambiándolas por completo.

La mayor decepción que me he llevado con el largometraje es que no hayan sido capaces ni de mantener siquiera la primera prueba que pasa Parzival, justo cuando descubre que la primera pista le lleva al mismo planeta donde estudia, que le viene de perlas dado que no tiene dinero para transportarse a otros planetas. ¿Qué carrera ni qué leches?!?!?!? Piensas, bueno, quizás quieren aspectos o referencias a juegos/películas que sean ‘famosos’, y entonces, ¿!¿!¿!¿!Dónde está la prueba que pasa Parzival jugando a Pacman para ganar una vida extra?!?!?!?

Hasta aquí una lectora / cinéfila indignada.

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